Monumento al Cabo de Hornos
Un monumento al fin del mundo, un homenaje al ave que domina millas y millas bajo los “cuarenta bramadores”, una obra de arte realizada por un artista chileno que vale la pena conocer y atesorar.

La Cofradía Internacional de Capitanes del Cabo de Hornos, hoy extinta, puesto que agrupaba solamente a los capitanes y oficiales de los grandes veleros de cuatro mástiles que pasaban del Atlántico al Pacifico por el Mar de Drake, se asoció con la Armada de Chile como un modo de dejar una institución heredera que de testimonio del enorme coraje que requería atravesar ese tormentoso mar y rendir homenaje a los innumerables naufragios que allí, frente al Cabo, se produjeron.
En el año 1994 la Cofradía con los auspicios de la Armada de Chile llama a concurso para la creación de un monumento que tenga la misión de representar en forma universal y permanente los valores de esta hermandad.
Se desarrolla la forma a partir de la figura del albatros diomedae exulans, el mas grande de su especie, llegando a medir hasta cuatro metros de envergadura. La pregunta era como desplegar la figura de este pájaro de la manera más eficiente posible y el dibujo recomendaba insistentemente la posición vertical de la figura, como si en su vuelo estuviera haciendo un giro extremado. La disputa verdaderamente artística era como asumir la figura del gran pájaro de al menos siete metros, que convergen para que entre ellas aparezca inequívocamente la silueta del diomedae exulans, en el hueco que dejan, recortado contra el cielo.

José Balcells
Habiendo llegado a su proposición final, en una maqueta de aluminio, la obra se construyó en los astilleros de la Armada de Chile en el puerto de Talcahuano, en forma modular y desarmable. La obra está formada por dos cuerpos complejos de acero de siete metros de altura y una plazoleta constituida por una losa de hormigón flotante, de 9 metros por lado, que tiene dos pequeños prismas de hormigón integrado a su estructura que son los que sostienen los cuerpos de acero; a su vez, en esta losa flotante, sobre su superficie tiene una estructura de mampostería que organiza la losa como una plazoleta ceremonial.
Los dos cuerpos metálicos, están formados cada uno por cinco láminas de acero de ocho milímetros de espesor y cuatro nervaduras, para separar las láminas, en forma de tubo cuadrado, también de acero, de seis milímetros de espesor los que al estar soldados unos con otros, al llegar a la base forman un pilar inclinado en cuarenta y cinco grados, de cerca de un metro de ancho por veinte centímetros de espesor, los que se anclan a la losa a través de los prismas.
Cada una de las láminas de acero está organizada de manera que concurra a formar un quinto del perfil del albatros. Asi solamente la suma de las cinco láminas, agrupadas en profundidad, conforma la mitad del perfil del ave. Lo mismo con la otra estructura que además de completar el cuadrado, entrega la figura total del albatros. Cabe señalar que no se trata de una situación simétrica puesto que la figura de este animal al estar en posición lateral su figura no es simétrica y por lo tanto, ninguna lámina es igual a otra no obstante que el monumento, si es reversible.
Debe considerarse que la construcción de la plazoleta de 81 metros cuadrados, compuesta principalmente por una losa de hormigón armado, flotante y cierta mampostería sobre su superficie, pudo llevarse a cabo porque todos los áridos, enfierradura, ladrillos, baldosas y cemento necesarios para su concreción fueron transportados a hombros de infantes de marina, los que tenían que trepar con esta carga una pared vertical de unos 40 metros de altura, desde el nivel del mar y luego subir a la colina donde se emplazaría el monumento unos 500 metros turba arriba.
El tiempo con que contaban para finiquitar esta obra fue de dos meses. Era el umbral de clima óptimo para llevarla a cabo, considerando que el monumento se iba a inaugurar el 5 de Diciembre de ese año.
Hoy en día, el Cabo de Hornos ya no es más solamente un punto decisivo en los derroteros de los navegantes. El monumento ha logrado colocar con absoluta precisión el Cabo de Hornos en el mundo y el mundo ha sabido aceptarlo.
Acerca del artista
José Balcells, destacado escultor chileno, nace en Santiago, en 1947, para luego trasladarse a Valparaíso, donde conoce al escultor Claudio Girola de quien será su discípulo y con quien se iniciará en la escultura.
José Balcells es profesor desde el año 1973 de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso y miembro fundador de la Ciudad Abierta.
Tiene a su haber una importante producción escultórica, lo que lo ha llevado a ser reconocido, no sólo en su país, sino también en el extranjero.
Es característico de sus obras el habitar espacios públicos, cubriendo territorios tan diversos y extremos como lo son El Cabo de Hornos, Valparaíso, Antofagasta, Puerto Guadal y Rapa Nui en Chile, Humahuaca en Argentina y Osaka en Japón, entre otros.
Ha recibido numerosas distinciones por su trabajo escultórico, entre ellas la obtenida por la creación del Monumento al Cabo de Hornos, el Albatros, en el año 1992.
Replicas de la escultura y más datos sobre la obra del autor: Aliki Constancio
Fuente: Aiki Constancio



































