Feliz día de la Gente de Mar !
Hace unos días dábamos cuenta del comunicado de la Organización Marítima Internacional donde hablaban acerca de la original forma de festejar el “Día de la gente de mar” el 25 de junio (ver nota). Hoy ha llegado el día de decir “Gracias Gente de Mar” y para ello publicaremos la Oda al navegante. Poema original del historiador y navegante marplatense Natalio Marengo.
Oda al Navegante
El mar estaba allí, y tu escuchaste
como llegada desde un mundo extraño,
la voz..
La voz que te impulsaba
y te lanzaste a navegar con ansias
en pos de aves azules y de nubes,
por ver si el sol se hundía cada día
en el lecho del mar
incendiando las aguas con su fuego.
Te preguntaste si acaso las estrellas
surgían de las aguas noche a noche,
lanzadas por mil manos invisibles
hacia el cielo.
Y con precarios medios construiste
tu primera embarcación, de sueños
y madera, de anhelos y de de lianas,
y te hiciste a la mar.
Tus ojos, oscuros huecos abiertos al asombro
te mostraron extrañas criaturas :
peces como gaviotas, que volaban,
monstruos enormes aflorando a veces,
y de noche
el fulgurar de las luces en las olas
que imaginaste el polvo de los astros.
Y sufriste la sed, la tempestad,
a veces no volvías, pero otros,
siguiéndote la huella
se hacían a la mar, siempre impulsados
por una sed gloriosa de aventuras,
curiosidad que es madre del saber.
Un día y otro día
llegaste cada vez más lejos de la costa
hasta que el cielo te encerraba todo
como una cúpula brillante de cristal
o un rebozo de sombras pavorosas
lleno de monstruos posibles o probables.
Mejoraste tu nave.
El devenir del tiempo te encontró cada tarde
Luchando por vencer los elementos,
o tendido en la arena
soñando con la próxima aventura.
Las estrellas te fueron familiares,
amigas de tu noche de marino,
te enseñaron su idioma de fulgores,
te orientaron
y te ayudaron en tu lucha inmensa.
Poco a poco,
bajo el celaje gris de la neblina,
con el radiante sol del mediodía
o el frío de las noches invernales,
fuiste abriendo con mano temblorosa
los arcanos prohibidos de lo ignoto.
Conociste
las fantasmagorías de la aurora boreal,
el mar de los sargazos, las islas misteriosas
con hombres de otras razas, con rostros diferentes,
con lenguas y costumbres que nunca imaginaras,
hasta con otros dioses.
No importa cuantas veces doblaras tu rodilla,
O hasta que con tu sangre pagaras tu osadía,
Otros te seguirían, vendrían por tu estela,
Volverían.
Hasta que al fin, tu camino de olas,
tu senda demarcada por estrellas y soles,
fuera una ruta viable, conocida, segura.
Si es que puede decirse
segura cuando a veces, lo recuerdan los vientos
y está escrito en los rocas con letras indelebles,
el mar te devoraba, sin notarlo siquiera,
con hastío,
como si acaso le hubiera sido igual perdonarte la vida.
Hubo siempre otros hombres apegados
a su cuerpo de tierra, a su migaja
de segura ración, de oscuro techo,
de sus limitaciones.
Ellos decían: ¡No llegarás jamás a tu destino!
¿A dónde quieres ir? ¿Por qué camino
de monstruos y de horribles asechanzas?
Ellos no comprendían,
no sabían que fuerza te impulsaba,
te roían las gradas sin comprender siquiera
que es condición de la grandeza humana
el inmolarse en luchas desiguales
y robar cada día de los dioses
un secreto infinito.
Y por eso, seguiste eternamente
avanzando entre nubes y tinieblas
sin saber hasta dónde, solamente
que había que seguir más adelante,
no importa cuanto, no importa que distancia.
Los secretos ocultos se te abrían
para mostrar tan solo otros más hondos.
Pero a través del tiempo,
ganaste el mar y convenciste al mundo
que tu vital limitación de hombre de tierra
no sería un freno al fin, porque crecías
y cada día ganabas en altura
sin saber todavía
hasta qué límites te llevaría el tiempo.
Más allá de tu meta, te deseo
Vientos y olas benignos, sigue firme
En tu vital curiosidad sin freno.
Alguna vez encontrarás la playa
en la dorada orilla de tus sueños
y entonces sí, serás dueño de todo,
descorrerás el último cerrojo
y hallarás la verdad.
Porque lo sabe el mar, lo sabe el viento
y está escrito en las rocas milenarias
con letras indelebles.
Así sea…
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Noticias de Cruceros agradece al historiador y navegante Natalio Marengo su gentil aporte para apoyar los festejos de la Organización Marítima Internacional y Noticias de Cruceros en el Dia de la Gente de Mar.
Fuente: Natalio Marengo para Noticias de Cruceros







































