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Cuál es la máxima profundidad que soporta el cuerpo humano en el agua

Para la mayor parte de los bañistas, la hondura máxima sin equipo es de 6 metros, pero merced al entrenamiento de apnea estas barreras se rompen y el buceador medio puede lograr una hondura de 12,12 metros.

Para amoldarse de manera segura al planeta submarino es requisito entender de qué forma perjudica la hondura a nuestro cuerpo. La primera cosa que debemos tener claro es que el agua pesa y al bucear nuestro cuerpo va a estar sujeto a presión hidrostática ahora medida que descendemos apreciamos un incremento de esta presión en ciertas zonas de nuestro cuerpo. Particularmente, nuestro cuerpo entiende 4 zonas de aire primordiales que se ven perjudicadas por la presión subacuática: los oídos, los senos paranasales, las vías respiratorias, el estómago y los intestinos. El desarrollo de compensación es primordial para bucear sin inconvenientes y eludir probables lesiones internas. Las ubicaciones de aire de los sistemas respiratorio y digestivo tienen la posibilidad de comprimirse de manera fácil puesto que están rodeadas de tejido blando y tienen la posibilidad de contraerse o extenderse con los cambios de presión. No obstante, las áreas de aire en la cabeza, como las orejas o los senos paranasales, que están protegidas por el cráneo recio, no se tienen la posibilidad de comprimir. De esta forma, conforme descendemos, la presión externa va a ser mayor que la interna y empezaremos a ver dolores en el tímpano que tienen la posibilidad de ocasionar lesiones. Por ende, en el momento en que descendemos, la presión en estas cavidades ha de ser igual a la presión externa de la columna de agua sobre nosotros. Es un desarrollo sencillísimo consistente en apretar la nariz y también procurar despedir el aire por las fosas nasales. Esta maniobra, famosa como maniobra de Valsalva, asimismo igualará la presión de los senos paranasales y resolverá cualquier mareo o vértigo experimentado en tanto que nuestro sistema de equilibrio está situado en el oído. Asimismo tenemos la posibilidad de emplear la maniobra de Toynbee, consistente en pellizcar la nariz al tragar, si bien no es conveniente para descensos veloces. Ciertos buzos, gracias a su constitución física, sencillamente tragan su saliva múltiples ocasiones o mueven la mandíbula inferior lateralmente para conseguir que la trompa de Eustaquio, que conecta el oído con la garganta, se abra y deje ingresar el aire que igualará la presión. En todo caso, si contamos inconvenientes para bajar, es requisito subir un tanto para bajar un tanto la presión y regresar a procurarlo. Es esencial que hagamos esta compensación solamente comenzar a descender sin aguardar a que nos duelan los oídos y además de esto pues es en los primeros metros de la bajada donde mucho más se acentúa el incremento de presión. A lo largo del ascenso, no es requisito que realice nada, puesto que la compensación de presión se efectúa de forma automática. Si disponemos inconvenientes con los oídos o los senos paranasales, lo destacado es no sumergirlos para eludir que se agraven mucho más de lo viable. Además, cualquier congestión nasal, como un fácil resfriado, puede tapar las fosas nasales y también evitar que compensemos apropiadamente la presión subacuática; Los descongestionantes no en todos los casos asisten bajo el agua y no debemos bucear mientras que los tomamos. Tampoco es conveniente bucear con tapones para los oídos o algo que apriete los oídos, como una capucha ajustadísima, puesto que van a crear inconvenientes en el momento de compensar.

Presión atmosférica en los oídos

Si bien el cuerpo humano es eminentemente agua, al bucear la presión atmosférica se siente en los espacios de aire del cuerpo, como los oídos, pulmones y senos paranasales. Esta sensación puede ocasionar un malestar profundo, con lo que los tutoriales de buceo tienen dentro técnicas para evitarla y bucear seguramente para entender mejor los ámbitos de buceo.El consejo mucho más básico tiene que ver con de qué manera lidiar con la sensación en los oídos mientras que buceas. Al comenzar el descenso, se tienen que apretar las fosas nasales con los dedos y exhalar delicadamente por la nariz antes de sentir afecciones o mal.

Esto equilibrará la presión del aire en tu cabeza y lograras descender sin inconvenientes. No obstante, si empiezas el descenso y sientes afecciones, quiere decir que comenzaste a exhalar bastante tarde. Sube a la área y reitera la técnica desde el comienzo.

Sistema Cardiovascular

La primera cosa que sucede es la bradicardia, que supone una ralentización de los latidos del corazón. ¡Ciertos buceadores expertos consiguen reducirlo hasta en un 50%, con precisamente 14 latidos por minuto!

(Por si acaso no lo sabías, mientras que lees esto, ¡tu corazón late entre 60 y cien ocasiones por minuto!)

¿Necesito una válvula de helio en mi reloj?

La válvula de helio que acompaña a los relojes de buceo es otro de esos elementos que se convirtieron prácticamente en puro marketing.

Una válvula de helio (HEV) es un orificio practicado en un del costado del reloj, en el que se instala una válvula que deja el paso del gas en un solo sentido, desde el interior hacia afuera del reloj.

Con equipo de buceo

Pero, ¿cuál fue la inmersión mucho más grande nunca efectuada por el hombre con el apoyo de un tanque de oxígeno? Ese récord forma parte al buzo egipcio Ahmed Gabr, quien alcanzó una hondura de 332,35 metros, distancia aproximada a la altura del edificio Chrysler, en Novedosa York.

La hazaña, que se encontraba sosprechada para 2012, debió postergarse gracias a la revolución que provocó la caída del poder de Hosni Mubarak. Fue entonces, el 18 de septiembre de 2014, que Gabr se zambulló en las aguas del Mar Colorado. El descenso a 332 metros tomó solamente 15 minutos. No obstante, el regreso a la área tomó mucho más de 13 horas. Gracias a la gran presión a esa hondura, se han tomado medidas para eludir una descompresión en el ascenso que podría haber matado a Gabr.

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