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Por qué no nos comemos a los perros

“Los occidentales se abstienen de comer perros, no por un vínculo afectivo, sino más bien primordialmente pues forman una fuente de carne ineficaz en frente de la pluralidad de elecciones alimentarias de procedencia animal libres”, ha dicho el especialista.

Que tu vida sea la contraficción que detenga la máquina H.D. ThoreauDesobediencia civil, 1849

(Fuente: Libro Por qué razón amamos a los perros, ingerimos cerdos y vestimos vacas. Creador: Melanie Joy)

¿Por qué razón no ingerimos perros?

Más allá de que es totalmente legal en 40 y 4 estados, comerse al «mejor amigo del hombre» es tan tabú como comerse lo destacado del humano. Aun los carnívoros mucho más recalcitrantes no comen perros. El presentador y excocinero Gordon Ramsay puede ser realmente amable con los animales bebés en el momento en que comunica algo, pero jamás vas a ver a un cachorro sacando la nariz de una cazuela. Y si bien una vez aseveró que electrocutaría a sus hijos si se volviesen vegetarianos, me hago una pregunta cuál sería su reacción si matasen al perro de la vivienda.

Los perros son espectaculares y, en cierta forma, únicos. Pero son claramente vulgares en sus habilidades intelectuales y experimentales. Los cerdos son del mismo modo capaces y sensibles, de cualquier forma que definamos las dos expresiones. No tienen la posibilidad de subirse a la parte posterior de un Volvo, pero tienen la capacidad de perseguir algo, de correr y jugar, de llevar a cabo travesuras y cariño. En un caso así, ¿por qué razón no los dejamos acurrucados en oposición al fuego? ¿Por qué razón no los salvamos por lo menos de que se quemen en él?

Golpes, lesiones o fracturas

Si tu perro no desea comer posiblemente haya sufrido una herida o golpe que no se dió cuenta. Exactamente la misma sucede con la gente, el mal puede lograr que el animal no sienta apetito. Examina a tu perro y, si detectas lesiones o hematomas, llévalo al veterinario, especialmente si la situación se alarga a lo largo de un buen tiempo y le zumban los intestinos y prosigue sin ganas de comer.

Las nosologías son el primordial fundamento por el que un perro no desea proseguir comiendo. Las afecciones de cualquier clase, así sean estomacales o musculares, tienen la posibilidad de lograr que el perro no tenga fuerzas ni ganas de comer.

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