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Por qué un pez de mar muere en un río

Si los peces marinos no tienen la posibilidad de vivir en agua dulce es pues su organismo no está listo para retener las sales que el organismo precisa. Como se han amoldado a vivir con sal a su alrededor, su cuerpo sencillamente se hace cargo de regular la entrada y salida continua de esta substancia.

“Lo que ha muerto no puede fallecer”. Esta oración de la serie Juego de Tronos semeja no tener sentido, ya que en el momento en que un ser muere, deja de efectuar sus funcionalidades e inclusive deja de existir. Pero, nuevamente, la verdad sobrepasa a la ficción, y en verdad tenemos la posibilidad de hallarnos con muchas ocasiones poco comúnes similares, como que un pez logre proseguir nadando contra la corriente pese a no tener vida.

Particularmente, este ámbito es lo que halló un equipo de estudiosos del MIT y Harvard al estudiar de qué manera las truchas vivas preservan energía al nadar tras óbices que bloquean las corrientes de agua. A lo largo de entre los ensayos, los científicos lanzaron un pez fallecido en vez de uno vivo al canal de prueba, pero para su sorpresa, el ser inerte empezó a actuar en el agua tal y como si estuviese vivo.

Desde tiempos inmemoriales, la salinidad del Mar Fallecido hacía irrealizable que quienes se sumergían en sus aguas en la mitad del desierto tengan la posibilidad de hundirse en él.

En el momento en que se habla del Mar Fallecido, solo hay una garantía: quien entre en sus aguas no va a poder ahogarse, en tanto que va a ser irrealizable hundirse. Ubicado en la frontera de Israel con East Jordan, este es el lago mucho más salino que hay, gracias a un incidente geográfico que aún no se ha repetido en ningún otro rincón de todo el mundo.

En el momento en que se habla del Mar Fallecido, existen varios conceptos equivocados. Primeramente, no es precisamente un mar, sino más bien un lago de un quilómetro. En la antigüedad, gracias a su extensión, recibió este nombre, en referencia a que en sus profundidades no hay oportunidad de vida.

Peces de mar

Los peces de mar toman agua y, además de esto, lo hacen de manera continua. El agua de mar, como todo el planeta sabe, es salobre (por cada litro hay precisamente 33 gramos de sal).

Incontables especies habitan el océano, como esponjas, bivalvos, anémonas o erizos de mar, entre muchas otras, que tienen en su cuerpo exactamente la misma concentración de sales que el agua de mar.

¿De qué forma rememorar un pez fallecido?

Pone el pez en un envase con agua fría de su pecera. El agua fría tiene dentro oxígeno y te va a ayudar a rememorar. Ciertos especialistas asimismo proponen devolver el pez al tanque de agua inmediatamente, aun si semeja seco.

El intoxicación por amoníaco y el ahogamiento por carecer de oxígeno son 2 de las causas más habituales de muerte de peces en los acuarios. Para eludir que tus peces se ahoguen, ten en cuenta que la proporción de oxígeno que se puede disolver en el agua del acuario tiene límites.

«Los organismos se amoldan a los cambios de temperatura»

No obstante, un aviso hecho público por el Centro Español de Oceanografía (IEO) no desecha ningún aspecto (ni la temperatura ni la carencia de oxígeno en el agua o la toxicidad de algún contaminante), pero cree que la mortalidad masiva de los días 15 y 16 podría deberse a «falta de oxígeno tanto en el agua como en el sedimento».

Si bien la temperatura puede influir en el deterioro del Mar Menor, «los organismos que lo habitan están en especial amoldados a los cambios ambientales bruscos y fluctuantes, con lo que es bien difícil que se vean damnificados por un rápido incremento de temperatura en el máximo estival propio de sus aguas”, se lee en el comunicado.

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