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Qué enseñaba a pescar Jesús

Afirma el refrán que si a un hombre se le da un pescado, se nutre por un día; pero si se le enseña a pescar, se le nutre para toda la vida. El padre de Ezra, indudablemente, logró lo último. No obstante, Ezra aprendió considerablemente más de su padre que la pesca.

Meditando el Evangelio dominical con los pequeños.

Hola, es un exitación recibirte aquí. 😊 En el evangelio de el día de hoy, proseguimos contemplando de qué forma Jesús llama a sus acólitos a la aventura del amor y, exactamente el día de hoy, observamos de qué forma las llamadas coinciden en un mismo rincón: la barca. Reflexionaremos sobre el acercamiento de Jesús con sus acólitos y sobre la convidación que les hace: “Síganme, los voy a hacer pescadores de hombres”

Introducción

Nos encontramos familiarizados a leer interpretaciones de hechos y estos de Jesús en los Evangelios. Pero para un individuo que quiere a Jesús, puede quedarse corto. Precisa comprender mucho más, tal como quien quiere a sus progenitores desea ver sus fotografías de en el momento en que eran pequeños y entender todos y cada uno de los datos de su historia. Frecuentemente nos agradaría saber el ámbito donde vivió Jesús, sus prácticas y muchos datos que los evangelios solo esbozan o muestran como situaciones para argumentar lo que importa: promover la fe en Jesucristo en sus leyentes. Por consiguiente, vamos a abordar la escena evangélica desde un criterio diferente al frecuente; va a ser mucho más científica, o sea, sabiendo hechos comprobables, tanto por el Evangelio como por la narración histórica, así sea por datos de temporada, restos arqueológicos, sitios geográficos o datos biológicos.

El único evangelista que cuenta la primera pesca prodigiosa es san Lucas (5, 1-11): “Una vez la multitud se reunió a su alrededor para oír la palabra de Dios, estando él al lado del lago de Genesaret , vio 2 barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando sus redes. Subiendo a entre las barcas, que era de Simón, le solicitó que se alejara algo de tierra. Desde el barco, sentado, enseñaba a la multitud.

La enorme misión en este llamado

De ahí que, da igual quienes seamos, lo que verdaderamente importa es el llamado de Dios a la vocación de reforzar en su servicio. Es separarnos y desprendernos de nuestro pequeño horizonte, asumir responsablemente el deber de la pesca prodigiosa, es llevar el mensaje de Jesús para la salvación de los hombres.

Jesucristo estableció esta misión para sus acólitos en su evangelio, una misión que en este momento conocemos como la Enorme Comisión.

Oración

Santurrón Padre, en el nombre de Jesús, deseo darte las gracias por tu Palabra.

Señor, te suplico que me des sabiduría para entender accionar en todas y cada una de las situaciones que me toca pasar con mi cónyuge.

La pesca prodigiosa

En ese instante, Jesús se encontraba a riberas del lago Genesaret y la multitud se reunía a su alrededor para oír la palabra de Dios. Jesús vio 2 barcas que estaban en la playa. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando sus redes.

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