Saltar al contenido
Inicio ¬Ľ Qu√© hay en las aguas debajo de la Tierra Biblia

Qué hay en las aguas debajo de la Tierra Biblia

Seg√ļn la ciencia actualizada, hay mucho m√°s tierra bajo la tierra; y bajo las aguas de los mares y oc√©anos hay tierra y materia s√≥lida. SOBRE EL CIELO HAY AGUA, NO UN ¬ęESPACIO EXTERIOR¬Ľ: Salmo 148:4 Alabadlo, oh cielo de los cielos, y las aguas que est√°is sobre los cielos.

Cualquier persona que lea la Biblia con la guarda baja ahora est√° con un inconveniente en la primera p√°gina: justo al principio del libro del G√©nesis, se encara no solo a 2 cuentos de la creaci√≥n de todo el mundo, sino m√°s bien asimismo a revela que son contradictorios. En verdad, G√©nesis 1 cuenta la historia que en tantas ocasiones o√≠mos en el momento en que √©ramos peque√Īos, seg√ļn la que al comienzo de los tiempos todo era ca√≥tico y vac√≠o, hasta el momento en que Dios decidi√≥ poner orden en ese caos. Antes de comenzar a trabajar, como todo obrero, la primera cosa que hac√≠a era prender la luz (Gn 1,3). De ah√≠ que en el primero de los d√≠as de la creaci√≥n nacieron las ma√Īanas y las tardes. Conque decidi√≥ poner un techo sobre la tierra a fin de que las aguas del cielo no la inundaran. Y cre√≥ el firmamento (Gn 1,6). Al notar que la tierra era una mezcla fangosa, sec√≥ una secci√≥n y dej√≥ mojada la otra, con lo que se dieron a conocer los mares y el conjunto de naciones (Gn 1,9). Consecutivamente, con su vigorosa palabra, adorn√≥ las diferentes capas de esta obra arquitect√≥nica con estrellas, sol, luna, plantas, p√°jaros, peces y r√©ptiles. Al final, como corona gloriosa de todos, form√≥ al hombre, lo destacado de su creaci√≥n, al que form√≥ a su imagen y semejanza. Conque decidi√≥ reposar. Hab√≠a desarrollado a alguien que pudiese hacer su labor (Gn 1, 11-2, 3). Ese trabajo tom√≥ seis d√≠as. Y todo se encontraba bien hecho.

Lo mismo otra vez Pero en el momento en que vamos a G√©nesis 2 viene la sorpresa. Es tal y como si nada de eso hubiese pasado. Volvemos a estar en el vac√≠o total, donde no hay plantas, ni agua, ni hombres (Gn 2,5). Dios regresa a manifestarse en escena y se pone a trabajar. Pero en esta ocasi√≥n es muy distinta. En vez de la deidad solemne y grandiosa, en este momento podemos encontrar una deidad con aspectos considerablemente m√°s humanos. Recrea al hombre, pero no a la distancia y con el f√°cil orden de su palabra, pr√°cticamente sin contaminarse, como antes, sino lo moldea con el polvo de la tierra, le sopla en la nariz y de esta manera le da vida (Gn 2,7) . Entonces, por segunda vez, se se√Īala la capacitaci√≥n de plantas, √°rboles y animales. Y para hacer a la mujer en este momento utiliza un procedimiento diferente. Pone al hombre a reposar, quita una costilla, llena el orificio sobrante con carne y le da forma a Eva. Entonces se la muestra al hombre y se la da como compa√Īera. En este punto uno se pregunta: ¬Ņpor qu√© raz√≥n si en G√©nesis 1 ahora ten√≠amos el planeta entero, en G√©nesis 2 debemos regresar a crearlo? ¬ŅAsegura la Biblia que hubo 2 producciones al comienzo de los tiempos?

Lo com√ļn para el pueblo de los hebreos

Los hijos de Dios veneraban las cosas que consideraban sagradas y les daban mayor importancia que las inferiores y las clasificadas como recurrentes. Todo lo relacionado con el Padre Celestial era limpio y puro y representaba lo destacado.

Cabe indicar que los elementos que se ponían en los altares y en el tabernáculo no eran recurrentes. La razón es que contenían piedras hermosas u elementos de prominente valor que servían para conmemorar las buenas proyectos del Altísimo.

Pregunta

Entonces ha dicho Dios:

“Hágase un firmamento en la mitad de las aguas, y apartará las aguas de las aguas.

Sodoma y Gomorra en la Biblia

Sodoma y Gomorra son 2 de las cinco ciudades situadas en la llanura oriental del Mar Fallecido conocidas en el Viejo Testamento como Pent√°polis. Su destrucci√≥n por Yahv√© pertence a las historias b√≠blicas mucho m√°s conocidas. En el Viejo Testamento, el libro de G√©nesis cuenta la cr√≥nica de Lot. All√≠ se puede leer: ‚ÄúEntonces el Se√Īor logr√≥ llover azufre y fuego del cielo sobre Sodoma y Gomorra. Y destroz√≥ aquellas ciudades, toda la llanura con todos y cada uno de los pobladores de las ciudades y las plantas de la tierra. Toda la zona fue arrasada en escaso tiempo, la mujer de Lot qued√≥ transformada en escultura de sal, ya que √©l y los que Jehov√° consideraba justos consiguieron escapar sin contrariedad.

Hay 2 ediciones distintas de la localizaci√≥n de hoy de Sodoma y Gomorra. Uno afirma que los dos est√°n bajo las aguas del Mar Fallecido y otro sit√ļa las ciudades en tierra estable y en ruinas a riberas del Mar Fallecido. Las dos ediciones tienen descubrimientos atrayentes, pero no son suficientemente contundentes para saber con seguridad d√≥nde se sit√ļan las ciudades que fueron objeto de la furia de Dios.

‚ÄúEn un solo sitio‚ÄĚ

Elohim controla los l√≠mites del agua as√≠. R√≠os, lagos y manantiales. √Čl es el regulador y distribuidor de toda el agua. √Čl nos ofrece la lluvia en su tiempo (Lev√≠tico 26:4; Deuteronomio 28:12). Seg√ļn la concepci√≥n hebrea de la Tierra, se piensa que tiene una √°rea plana, cercada por doquier por el oc√©ano; al tiempo que el oc√©ano se encontraba conectado por canales subterr√°neos con vastas reservas de agua que yac√≠a bajo tierra y nutr√≠a los manantiales y r√≠os, tal como todas y cada una de las fuentes del enorme abismo (G√©nesis 7:11).

¬ęA los diecisiete d√≠as del mes segundo del a√Īo seiscientos de la vida de No√©, se rompieron todas y cada una de las fuentes del grande abismo, y se abrieron las cataratas del cielo.¬Ľ ‚Äď G√©nesis 7:11 (RVC).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *