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Qué pasa si le echo agua hirviendo a un sapo

Una creencia habitual afirma que la rana continuará sosegada, sin ver que el agua se está calentando. El incremento de temperatura va a ser tan sutil que su cuerpo se va a ir amoldando al cambio, hasta el momento en que por último muere hirviendo, prácticamente sin caer en la cuenta.

Por: Angélica María Pardo López

A bastante gente no les preocupa el debilitamiento del derecho a la intimidad que padecemos todos los días y en muchos campos distintas. Declarar sus opciones en las comunidades, por poner un ejemplo, da igual. Tampoco ven nada malo en divulgar sus fotografías o las del resto, utilizar aplicaciones de salud o tener habilitado el servicio de geolocalización permanentemente y dejarse asesorar por él toda vez que van a algún ubicación. También, los ciudadanos recurrentes no piensan que logre haber una doble intención en la recopilación masiva de datos que se realizó sobre la pandemia. La obtenida de datos biométricos en los aeropuertos (reconocimiento facial, reconocimiento de iris y huellas digitales) no semejan ser mucho más que trámites precisos para seguir a la puerta de embarque y se admite con indiferencia que a la entrada de cualquier edificio nombres, números de billete, cédula de identidad , compañía prestadora de servicios de salud e inclusive una foto del visitante. Bajo el motivo de la seguridad, las cámaras de supervisión sobran tanto en sitios públicos como privados. Se recopilan importantes datos personales en los sitios de comidas con el motivo de seguir y “rodear” el contagio. Pero, ¿cuántos delitos se evitaron con las cámaras de vigilancia y cuántos contagios se evitaron con el registro de los comensales con nombre y apellido?

La rana hervida

La iniciativa de la rana hervida es bastante vieja, y más allá de que es una increíble fábula o parábola sobre de qué forma se tienen la posibilidad de pasar por prominente pequeños cambios con precisión, la historia en sí es falsa . Antes que absolutamente nadie se arranque la ropa, hay ensayos -en el siglo XIX- en los que las ranas lograban mantenerse en agua que subía de temperatura, continuando sin huír. Entre los mayores éxitos se le asigna a Friedrich Goltz, si bien es verdad que le había quitado el cerebro a la rana antes de realizar el ensayo. Me llamarás virtud, pero uno puede imaginar que tras tal operación, el sapo no podría saltar de varios sitios. Hubo mucho más ensayos triunfantes que el día de hoy se piensan poco fiables, ya que se rehicieron ciertas pruebas y ranas. La historia fue negada en 2002 por el Dr. Victor Hutchinson, un especialista zoólogo que dio datos precisos sobre el tema. Pero la iniciativa era regresar. En concreto en entre los reportajes mucho más conocidos: An Inconvenient Truth, de Al Gore, exvicepresidente estadounidense, que en 2006 la volvería a contar como metáfora en su película y en múltiples muestras. seguramente el tono didáctico de Gore confundió a alguien que no prestaba mucha atención y descartó la historia como buena. Se ha compartido frecuentemente como metáfora, pero habitualmente se da por sentado, con lo que hay personas que suponen que esto verdaderamente pasa.

Felicidades el día de hoy, diez de marzo, a todos y cada uno de los droctoveanos y attalos. Como entonces me pregunta Miguel si esos nombres me los he inventado yo, hay una calle en Melilla, Ingeniero Droctoveo Castañón Reguera. De los Attalos, aparte del beato, contamos un rey heleno que rigió entre el 269 y el 197 a. C. y un general macedonio de la corte de Felipe II, culpado a muerte por traición por Alejandro Magno tras su ascenso al trono.

¿Qué nos comunica esta metáfora sobre nosotros?

Esta metáfora tiene bastantes significados para distintas ocasiones de la vida, para nuestras relaciones, trabajo, personalidad, accionar de salud, etcétera. La gente que se ven envueltas en una relación que no les reporta confort ajustan de forma continua sus deseos, críticas y resignaciones para no ocasionar malestar, piensan que tienen la posibilidad de aguantarlo o que no les queda mucho más antídoto que llevarlo a cabo.

No obstante, en la mayoría de los casos, soportar un buen tiempo de este modo no trae mucho más que inconvenientes o ocasiones extremas. En el instante menos aguardado vamos a llegar a una situación límite, no vamos a poder mucho más y deberemos saltar, escapar o cuando menos meditar en retirarnos de la situación o de la relación, pero quizás ahora estemos muy herir.

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